La teoría de las inteligencias múltiples a examen

La teoría de las inteligencias múltiples (IM) sostiene que las habilidades cognitivas están divididas originalmente en siete inteligencias que operan de forma independiente desde diferentes áreas del cerebro (Gardner, 1983). Son las siguientes: lógico-matemática, lingüística, interpersonal, visual-espacial, musical, corporal-cinestésica e intrapersonal. A estas siete inteligencias, Gardner sumó años más tarde la inteligencia naturalista y sugirió la incorporación de otra más, la existencial.

Más allá de la controversia que existe sobre si existen varias inteligencias o una sola inteligencia general (Gardner et al., 2006; Geake, 2008; Waterhouse, 2006), la teoría de las IM ha despertado un gran entusiasmo en una parte importante de la comunidad educativa tanto dentro como fuera de España. Sin embargo, a día de hoy no existe evidencia robusta de que la aplicación del método de IM tenga efectos positivos sobre el aprendizaje de los alumnos (Hodge, 2005; Waterhouse, 2006). Específicamente, la cantidad de estudios que se han hecho es muy limitada,  las metodologías que se han empleado en dichos estudios son muy heterogéneas y, lo más importante, en ningún caso se ha logrado demostrar una relación causal entre el uso del  método de las IM y la mejora en el aprendizaje de los estudiantes (Hodge, 2005). El propio Gardner reconoce la falta de evidencia existente y llega a expresar su descontento con la forma en la que a veces se ha hecho la transferencia de su teoría a la práctica, tachándola incluso de superficial (prólogo del libro de Kornhaber et al., 2004).

A pesar de todo, durante estos últimos años han sido muchos los gabinetes, fundaciones y asociaciones en España que se han encargado de ofrecer a los colegios una nutrida formación en IM. Conviene destacar aquí que esta formación en ocasiones ha sido subvencionada con dinero público.  Como resultado, muchos centros tanto públicos como privados han dedicado mucho tiempo y esfuerzo a formar  a su plantilla y a adaptar sus programaciones a las IM.  Lo expuesto aquí no significa que ninguna de las propuestas que incluye el método de IM merezca ser tenida en consideración pero sí conviene hacer algunas puntualizaciones. En primer lugar, muchas de las propuestas lanzadas desde el método de las IM ya existían con anterioridad y habían demostrado ser eficaces fuera del mismo. Por no decir que algunas de ellas se encuentran recogidas dentro del marco de atención a la diversidad. Destaco dos de estas propuestas -o principios- a modo de ejemplo: (1) Cada alumno tiene unas habilidades determinadas que, como docentes, debemos descubrir y potenciar; (2) Es conveniente emplear materiales, recursos pedagógicos y actividades que sean ricos y variados y respondan a la diversidad del alumnado dentro del aula. En segundo lugar, y en el sentido contrario, varias (y me temo que muy populares) de las propuestas atribuidas al método IM no tienen ninguna evidencia y, más importante aún, pueden llegar a comprometer el aprendizaje de los alumnos al aumentar el número de  actividades superficiales y sacrificar partes importantes del currículum (Kornhaber al., 2004). En concreto:

– No tiene sentido reducir la labor del profesor a ayudar al alumno a descubrir y crear su propio aprendizaje. La transmisión de conocimientos por parte del profesor es muy importante en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Más aún, existe abundante evidencia empírica sobre lo importante que es la enseñanza explícita y sistemática (de menor a mayor dificultad) para el aprendizaje, especialmente en alumnos con dificultades (Vaughn et al., 2012).

– No tiene sentido intentar definir el estilo de aprendizaje de un alumno a partir de sus inteligencias más “sobresalientes” (de hecho, tampoco hay ninguna evidencia de que existan los llamados estilos de aprendizaje, aunque éste es otro asunto). Incluyo aquí  el recurso de los tests sobre IM que circulan por los medios y que carecen de validez y fiabilidad.

– No tiene razón de ser diseñar actividades concretas en función de la “inteligencia” que queremos trabajar en el alumno ya que las materias ya existentes, y sus correspondientes actividades, comparten y ponen en juego múltiples funciones cognitivas. Incluyo aquí el recurso de las paletas de IM como ejemplo de mala praxis.

– No tiene ningún fundamento enseñar una materia a un alumno en función de su inteligencia o inteligencias “estrella” como, por ejemplo, enseñar biología mediante el canto en el caso de un alumno con una muy buena “inteligencia musical” (recomiendo ver esta escena de Amanece que no es poco para hacerse una idea) o enseñar matemáticas mediante el baile en el caso de un alumno con una excelente “inteligencia corporal”. Repito, esto no significa que no haya que atender a las necesidades individuales de los alumnos pero para ello ya contamos con múltiples recursos que, por una parte,  venimos empleando desde hace mucho tiempo en el marco de la atención a la diversidad y, por otra parte, confío en que iremos incorporando  de intervenciones basadas en la evidencia.

Para finalizar, te invito a leer un interesante post también sobre inteligencias múltiples de la mano de Efecto Mcguffin.

Referencias

Gardner, H., & Moran, S. (2006). The science of multiple intelligence theory: A response to Lynn Waterhouse. Educational Psychologist, 41, 227-232.

Gardner, H. (1983). Frames of mind: The theory of multiple intelligences. New York: Basic Books.

Geake, J. (2008). Neuromythologies in education. Educational Research, 50, 123-133.

Hodge, E. (2005). A best-evidence synthesis of the relationship of multiple intelligence instructional approaches and student achievement indicators in secondary school classrooms (Tesis doctoral). Bajado de: http://digitalcommons.cedarville.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1009&context=education_theses

Kornhaber, M. L., Fierros, E. G., & Veenema, S. (2004). Multiple intelligences: Best ideas from research and practice. Needham Heights, MA: Allyn & Bacon Publishers.

Vaughn, S., Wanzek, J., Murray, C. S., & Roberts, G. (2012). Intensive intervention for students struggling in reading and mathematics: A practice guide. Portsmouth, NH: RMC Research Corporation, Center on Instruction.

Waterhouse, L. (2006). Multiple intelligence, the Mozart effect, and the emotional intelligence: A critical review. Educational Psychologist, 41, 207-225.

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8 pensamientos en “La teoría de las inteligencias múltiples a examen

  1. Que no haya aun actividades creadas con acierto no significa que no sea funcional. Lo de las IM es marketing, pero eso de lo que habla el artículo, que se denomina paidocentrismo, y que tacha casi de demoníaco, está demostrado que funciona. Sí hay métodos que funcionan que agradan al alumnado, que lo motiva, y no tiene que ser los aburridos y poco funcionales métodos clásicos.

  2. Me parece acertado el post. De un concepto teórico que tiene cierta base científica se pasa , por parte de la pedogía, a un argumento de negocio con mas o menos fundamento. No obstante, si es cierto, que el cerebro tiene diferentes circuitos cerebrales para diferentes habilidades tanto cognitivas como motoras con diferentes niveles de integración según los individuos. La evolución , a través de la genética, opera haciendo que exista la máxima variedad de habilidades en la descendencia para que al menos sobreviva uno que siga transmitiendo los genes, por eso somos diferentes. Lo que consideramos inteligente para la sociedad occidental del siglo XXI, no lo sería en otro entorno y viceversa. La cuestión clave es que todos los padres dicen querer que sus hijo sea feliz pero a la hora de la educación optan por un único modelo basado en la lógica deductiva, la memoria y las habilidades lingüísticas y se olvidan de otras habilidades igual o mas importantes que ellas.

  3. A mí la Teoría de las IIMM, me recuerda a los extraterrestres. No hay evidencia científica de que existan, o sí? Lo cierto es que negar su existencia nos hece prepotentes, como si fuésemos superiores ante todo el infinito. Con respecto a las IIMM, y ante los cambios en la concepción de inteligencia (múltiple, emocional, social, maquiavélica), el ser humano se hace cada vez más complejo, en sus relaciones sociales, en sus ambientes, en la manera de afrontar retos, de establecer modelos y recursos para el aprendizaje. En mi opinión esa diversidad hace necesario el cambio del concepto de inteligencia. No tiene sentido, el asociarnos al modo tradicionalista de medición del intelecto. En educación, no habrá evidencia científica, pero sí es una práctica habitual y legislada, el empleo de la globalización y la interdisciplinariedad, tomadas de los mejores modelos educativos (finlandés, japonés, …). Esta interdisciplinariedad no es más que el aprovechamiento, mediante la inclusión, del potencial del alumnado desde sus capacidades, fomentando una motivación más que necesaria. En resumen, no habrá evidencia científica, pero es una práctica exitosa que está basada en una corriente motivadora, aquella que es capaz de fomentar y cultivar una idea de uno mismo desde el prisma del conocimiento interior, donde las capacidades superan el intelecto. Me quedaré leyendo lo recomendado. Muy buen artículo, de esos que te hacen pensar y discutir en el mejor de los sentidos.

  4. Pingback: Crítica al método BAPNE® | Si tú supieras…

    • El método de las inteligencias múltiples se asemeja mucho al desacreditado método de los estilos de aprendizaje y consiste en adaptar la enseñanza de las competencias y contenidos escolares a los diferentes tipos de inteligencias que existen según Howard Gardner. Uno de los recursos que se emplean para que los maestros dentro del aula no se dejen en el tintero ninguna de estas inteligencias son las llamadas paletas de inteligencias múltiples, de las que doy cuenta en el post.

      • Gracias por el comentario! pero bueno, pensaba que había un método sistemático y definido de aplicación de las IM. Con lo de método te refieres a cómo cada uno acaba creando maneras de enseñar un contenido desde diferentes maneras de procesar la información. La cuestión es identificar realmente qué procesos atraviesan más cada inteligencia y entonces no sólo está genial trabajarlos sino que se convierten en una absoluta necesidad para la optimización de esa inteligencia. La música, por ejemplo, tocar un instrumento, depende de un trabajo atento a los diferentes aspectos que conducirán a un buen aprendizaje, pasando desde los procesos más modulares de la inteligencia musical hasta el pensamiento matemático o de desarrollo de habilidades psicomotoras complejas. El descuido y la falta de conocimiento del profesorado en estas cuestiones ha llevado a una formación pésima durante años en este país.
        Es una pena porque al leer tu post da una sensación de amonestación. La teoría de las inteligencias múltiples es brillante y a la vez Howard Gardner es de una humildad admirable reconociendo desde su primera publicación los puntos débiles. Mucho se habla, muchos comentan, pocos se han leído la teoría en toda su complejidad y por tanto mal se interpreta.

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